Jueves, 17 Octubre 2019

Tiene el fin de visibilizar la importancia del cuidado de la primera infancia y generar conciencia a través de acciones individuales y colectivas que promuevan además el enriquecimiento del patrimonio natural de la Ciudad

Valores primordiales

Es valor primordial formar conciencia en toda la ciudadanía del cuidado de la niñez desde la primera infancia y que dicha responsabilidad puede asemejarse al cuidado que requiere todo ser vivo, como en el caso de los árboles, dadores de calidad de vida, salud y belleza en el más amplio de sus sentidos.

Ejercicio de las prácticas

El ejercicio de las prácticas cotidianas del cuidado requiere la responsabilidad de los adultos vinculados de sostener, cobijar, otorgar tiempos de desarrollo y ser respetuosos de las diversidades de la niñez, sin establecer condicionamientos a las diferencias y acompañando con el cuidado familiar y colectivo su crecimiento.

Experiencias vividas

Las experiencias vividas durante la primera infancia son fundamentales para el desarrollo social, emocional y cognitivo, la potenciación de las capacidades, la construcción de identidad y, por tanto, el fortalecimiento de los vínculos humanos que conforman el tejido social de nuestra comunidad.

Reconocer a los jóvenes

Es de urgencia reconocer a los y las más jóvenes como motor de transformación social a través del cuidado de su entorno natural, el desarrollo de una postura crítica y responsable, la acción directa y la difusión de conocimientos vinculados.

Involucrar a las nuevas generaciones

La importancia de involucrar a las nuevas generaciones en el cuidado del ambiente y hacerlas protagonistas del cambio cultural necesario incluye, asimismo, el compromiso de los adultos responsables de las buenas prácticas, así como de las decisiones e intervenciones necesarias para erradicar las consecuencias negativas del arrojo irresponsable de basura y la contaminación.

Celebrar la vida

Celebrar la vida también puede implicar la plantación de árboles y el hacerse cargo de su mantención y preservación, tanto en la faz personal, familiar como en la social, logrando con ello repercusión en la vida cotidiana, en el impacto en la salud de la población y en la proyección de un futuro habitacional sustentable y compartido de los espacios públicos.