Miércoles, 26 Junio 2019

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Alejandro Pérez, un vecino Berazateguense sobreviviente del crucero ARA General Belgrano

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Es integrante de la agrupación "Héroes de Malvinas"

A 33 años del hundimiento del crucero ARA General Belgrano, que se produjo durante la Guerra de las Malvinas y causó la muerte de 323 argentinos, el sobreviviente Alejandro Pérez, oriundo de Berazategui, cuenta su historia: "Ante el primer impacto no sabíamos qué hacer, había mucha confusión. Nos ayudó mucho la fe y el rescate fue inolvidable", recuerda. Actualmente es integrante de la agrupación local "Héroes de Malvinas", espacio que recibe apoyo del Municipio.

"El 2 de abril de 1982 nos informan en Puerto Belgrano de la intención de recuperar las Islas Malvinas y nos avisan que el buque zarparía hacia el sur con un objetivo. En un primer momento, la función específica del crucero fue Isla de los Estados para cortar la salida a todo buque inglés que quisiera entrar o salir por el sur. El General Belgrano era un buque viejo para la época (era de la Segunda Guerra Mundial) pero con mucho poderío de fuego", recuerda Pérez, quien en ese momento tenía 18 años.

El 1º de mayo, el ARA General Belgrano recibió la orden de interceptar a una corveta inglesa que salía desde Chile. Sin embargo, un satélite norteamericano logró delatar la posición del buque e inmediatamente esa información llegó a los oídos del Reino Unido. "Entonces las corvetas decidieron entrar de nuevo a la zona de exclusión y nosotros retornamos hacia la Isla de los Estados, pero comienza a seguirnos el submarino Conqueror", explica Pérez, que durante el ataque del submarino inglés se encontraba de guardia. "A mí el impacto me agarró justo en mi puesto de combate, que era la Torre 2, en la parte de adelante del buque, en la proa. No sabíamos qué hacer, había mucha confusión porque tampoco se sabía dónde había sido el impacto. Antes de actuar esperábamos una orden que nunca llegaría porque los torpedos habían arrancado los generadores, que era lo que alimentaba de energía al buque. Debimos transmitirnos la información boca a boca, dirigirnos a la balsa, abandonar el buque y tratar de alejarnos lo más pronto posible porque sabíamos que se podía generar una gran succión y eso nos podría atraer nuevamente hacia el buque", recuerda este berazateguense, uno de los 770 sobrevivientes del hundimiento del ARA General Belgrano.

Una vez en las balsas y a salvo de ser arrastrados hacia las profundidades del océano, el mayor enemigo de los tripulantes pasó a ser el frío. "Tratábamos de ser varios pasajeros en cada balsa para mantener la temperatura y darnos calor unos a otros. Fueron momentos de mucha desazón e incertidumbre porque hasta desconocíamos el punto geográfico adonde nos encontrábamos. Era una situación bastante delicada, de mucha desazón", rememora Pérez. Tres días después, el 4 de mayo, fueron rescatados por el buque Bahía Paraíso. "Fue un momento de gran emoción, de volver a la vida. Si bien yo creo que la balsa mantuvo muy alto el espíritu, con mucha ayuda de la fe, el rescate fue inolvidable", relata.

Actualmente, Pérez es miembro de la agrupación "Héroes de Malvinas de Berazategui", un grupo que cuenta con su propia sede en avenida Dardo Rocha y Calle 25. "Por la ayuda de la intendencia de Berazategui hoy podemos dar muchas gracias a Dios por todo lo que tenemos. Hay un grupo de charla que se llama 'Sembrando Memoria', cuya finalidad es contar la guerra de Malvinas y el porqué del combate desde el punto de vista de cada sobreviviente. Hoy mi vida se basa en el trabajo con los veteranos de guerra, contar las vivencias, acompañarnos. Eso nos ayuda mucho", concluye Pérez, quien definió al crucero ARA General Belgrano y a su tripulación como "un buque leal, con personas con mucho corazón y espíritu".